02/01/2019
La diabetes, es un trastorno metabólico de la regulación de la insulina, hormona secretada por el páncreas, que se caracteriza por el aumento de niveles de glucosa en sangre (hiperglucemia). La diabetes tipo 1 se considera autoinmune, ya que el organismo destruye las células beta del páncreas causando una deficiencia absoluta de insulina, por lo que se la debe administrar necesariamente por vía exógena. En la diabetes tipo 2, el trastorno es adquirido y se presenta una resistencia celular a la insulina combinada con una deficiencia de secreción del páncreas.
Estudios europeos han encontrado relación entre el consumo de cereales y un menor riesgo de diabetes tipo 2.
Un estudio a largo plazo, publicado en año 2007 en la revista Archivos de Medicina Interna, con un registro de aproximadamente 25.000 adultos, cotejados entre 1994 y 2005, utilizó un cuestionario de frecuencia de alimentos y el registro de los diagnósticos de diabetes. Los resultados obtenidos demostraron que las personas con alto consumo de fibras de cereal tenían menos probabilidades de desarrollar diabetes tipo 2. Paralelamente, no se registraron asociaciones significativas entre el consumo de fibras de frutas y verduras y el riesgo de diabetes.
Posteriormente, una revisión de la literatura sobre este tema, conducida por los autores de dicho estudio, apoyó estas conclusiones y revelaron una relación adicional entre el consumo de magnesio y el bajo riesgo de diabetes tipo 2. Cabe aclarar que los cereales integrales son una rica fuente de magnesio.
A partir de 1977 se descubrió que existe una estrecha relación entre los niveles de cromo en el organismo y la regulación de la actividad de la insulina, hecho que se conocía desde tiempo atrás en estudios con animales.
En un estudio realizado en el Hospital Mercy, San Diego, CA, sobre personas diabéticas a los que se les administró 200 mcg/día de Picolinato de Cromo, se obtuvo una respuesta positiva en todos los sujetos participantes del estudio, con una reducción del 24% del nivel de glucosa en la sangre y con una disminución de la hemoglobina glucosilada del 19%. Paralelamente, el nivel de colesterol total descendió un 13%, en tanto que el colesterol LDL lo hizo en un 13%. En este estudio, que luego fue corroborado por otros investigadores, se comparó la efectividad del Picolinato de Cromo respecto de otros compuestos de Cromo, demostrando la superior efectividad del mismo en más del 50%. Estas respuestas favorables de los pacientes se verificaron en un lapso de seis semanas.
De esta forma, el Picolinato de Cromo colabora en el control de las formas no insulinodependientes de diabetes (diabetes mellitus o tipo II), en tanto que para los insulinodependientes (diabetes tipo I) produce una mejora significativa en el efecto de la insulina aplicada, posibilitando incluso una reducción de la dosis.