05/01/2019
La OMS define la sexualidad como “Un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales”
Si pensamos en la interacción de factores biológicos, psicoemocionales, socioeconómicos y culturales podemos captar la complejidad de la sexualidad como fenómeno humano.
Dentro de las posibles líneas de acción frente a una disfunción sexual, la alimentación juega un papel primordial. Si nos remitimos al papel afrodisíaco de la comida, al ritual de una cena romántica, a la preparación de un banquete nos encontraremos con el rol de la imaginación y el erotismo. Sabemos que el cerebro es el primer órgano de la sexualidad humana, de manera que podemos despertar algunos detonadores a través de los alimentos. El chocolate, por ejemplo, está asociado a la liberación de endorfinas y causa una sensación de placer; su consumo aumenta los niveles de serotonina, químico cerebral natural que reduce la ansiedad.
Estrictamente hablando de componentes que mejoren el desempeño sexual, que colaboren en el rendimiento y que puedan hacer frente a las exigencias de la vida sexual debemos remarcar algunas plantas medicinales y derivados naturales que actúan en forma generalizada y específica:
El Panax Ginseng (o Ginseng rojo coreano), es una planta cuya raíz que funciona como adaptógeno, ya que contiene sustancias que ayudan al cuerpo a lograr un balance óptimo de las energías internas logrando el equilibrio. Aumenta la resistencia a la fatiga y al estrés. Es reconstituyente y estimulante el sistema nervioso central (energizante). Posee un efecto anabolizante natural, mejorando en gran medida la capacidad de atención y concentración.
El Ginkgo Biloba es utilizado ya que el extracto de sus hojas contiene componentes activos que funcionan como vasoprotectores, aumentando la irrigación de oxígeno, combinado con un efecto antioxidante.
La Centella Asiática es un neuroestimulante que participa en el transporte de oxígeno, interviene en la producción de colágeno y disminuye las disfunciones venolinfáticas.
El Polen y la Jalea real de abejas, dispoenen de acción estimulante y revigorizante sexual. Ayudan a disminuir la ansiedad, la irritabilidad y los pequeños desequilibrios psíquicos que impactan sobre la vida sexual, brindando una sensación de energía y plenitud. La jalea real posee además todo el complejo de vitaminas B.
También encontramos ciertos grupos de nutrientes que mejoran el desempeño físico y sexual:
El Zinc actúa en la producción de más de 200 enzimas específicas, favorece el desarrollo de las funciones cerebrales e interviene en la defensa inmunológica al mismo tiempo que facilita la generación de antioxidantes en el organismo.
La Vitamina E facilita la captación de oxígeno, preserva los músculos, el tejido conectivo y los capilares sanguíneos y tiene importante efecto antioxidante. Es denominada la vitamina de la fertilidad, ya que mejora la circulación de los órganos sexuales y activa su funcionamiento.
Tanto el Zinc como la Vitamina E, sumado a las vitaminas B, favorecen y están íntimamente relacionados con la producción del fluido seminal y la movilidad de los espermatozoides.
Para obtener un efecto sinérgico recíproco, es decir, un balance de todos los componentes y lograr una mayor respuesta orgánica, es importante incorporar estos elementos sobre una plataforma nutricional equilibrada y natural. Para esto no debe descuidarse la incorporación de alimentos ricos en Hierro y Calcio que mejoran sustancialmente la acción y absorción de los demás nutrientes. Puede utilizarse para estos casos en consumo en paralelo de microalgas como la Spirulina o Chlorella, ya que constituyen alimentos concentrados naturales que funciona como una fuente rápida de energía, tiene un alto contenido proteico, presentando muy alta digestibilidad (posibilidad de absorción de los nutrientes).
Los suplementos de origen natural eliminan el cansancio cotidiano, ocasionado por factores psicológicos u orgánicos. Su acción se basa en la actividad específica de su formulación, la cual incorpora un conjunto de sustancias naturales al organismo que optimizan las funciones circulatorias, aportando simultáneamente una sensación de bienestar y de energía extra.
Es posible mejorar la capacidad intelectual y física estimulando el sistema nervioso central, aumentando la resistencia al stress de la vida cotidiana, con efecto tónico reconstituyente a través de los suplementos naturales. La estimulación de funciones físicas y mentales, en consecuencia, impactan en la actividad sexual.
La utilización de suplementos naturales evita los riesgos relacionados con el consumo de fármacos para aumentar la potencia sexual, al mismo tiempo que colaboran en la prevención y el tratamiento de disfunciones eréctiles, estados relacionados a la ansiedad previa y durante la relación sexual, y anorgasmia.
La adopción de un estilo de vida saludable, que incluya una alimentación e hidratación equilibradas, descanso, ejercicio físico moderado, trabajo y tiempo libre de calidad con la pareja pueden ser el primer paso para encontrarnos, cuidarnos y empezar a disfrutar de una sexualidad plena.
REFERENCIAS: