07/01/2019
En la actualidad los alimentos orgánicos constituyen un mercado constante crecimiento. Desde 1990 solo en Europa su crecimiento ha sido del 25% anual. No obstante, a la par del interés creciente de la población sobre el consumo de alimentos orgánicos, también se observa aumento paulatino en el número de estudios sobre los mismos, al respecto en las últimas tres décadas.
No solo el número de estudios se han duplicado desde el 2000, sino que también se han ampliado las características de los ensayos como los métodos empleados para la medición de nutrientes en alimentos. La mayoría de los estudios de la década del 80’ se enfocaron en los niveles de vitaminas y minerales, mientras que los estudios desde el 2000 enfocan en la capacidad antioxidante y a otros compuestos con propiedades beneficiosas para la salud, además de los nutrientes básicos como las vitaminas y minerales.
Pero, ¿qué son los productos orgánicos?
Básicamente son productos cultivados y procesados sin el uso de productos químicos sintéticos (fertilizantes, plaguicidas, etc), con un enfoque holístico, con prácticas medioambientales sostenibles, y por lo general son no genéticamente modificados.
La producción y las técnicas utilizadas en la agricultura orgánica o agroecológica, se centran en la salud del suelo, la tierra y los ecosistemas equilibrados.
Razones para consumir alimentos orgánicos
Entre las ventajas de consumir alimentos orgánicos encontramos distintos tipos de beneficios, algunos de implicancia directa para nuestro cuerpo y otros con características ambientales y éticas:
BENEFICIOS ALIMENTARIOS
BENEFICIOS AMBIENTALES
Estos son algunos de los beneficios más comunes, no obstante el desarrollo de nuevos estudios muestra que nutrientes y principios activos esenciales como la vitamina C, los minerales y ciertos fitonutrientes, se encuentran en mayor medida en alimentos orgánicos (Heaton, 2001, Worthington 2001), siendo también en varios casos superior su poder antioxidante.
Algunos autores afirman que con el consumo de este tipo de alimentos se evita ingerir hasta dos kilos de aditivos por año, lo que conlleva un descenso de la posibilidad de reacciones alérgicas, como rash o prurito, dolores de cabeza, asma, y algunas severas como retardos en el crecimiento e hiperactividad en niños (Heaton, 2004).
La ausencia de componentes químicos de los alimentos orgánicos permiten descender la incidencia de problemas neurológicos en niños bebes y pequeños, y trastornos de desarrollo prenatal para el caso de embarazadas. (Guillette, et al., 1998).
Algunos estudios realizados en la Universidad de Washington con niños en edad escolar detectaron menos problemas de interferencia en las hormonas sexuales a través de pesticidas, para las familias que consumían dietas ricas en alimentos orgánicos. En este sentido, también se observaron en adultos menos registros de disfunciones eréctiles y disminución del deseo sexual en individuos que consumen dichos alimentos.
Certificación orgánica
A los consumidores no se les puede garantizar que un producto es orgánico a menos que muestre un logotipo de certificación orgánica, como el logotipo de la OIA (Organización Internacional Agropecuaria), Naturland (Asociación para la agricultura orgánica Naturland Alemania, UE), USDA (Departamento de Agricultura de Estados Unidos), ARGENCERT (Certificación Orgánica Argentina), u otros de similares características.
Debido a que las certificaciones orgánicas son aranceladas y por lo general comprometen con una regalía a la empresa que las utiliza, algunos productores han optado por exhibir legítimamente la frase “Producción Agroecológica” o “Producto Agroecológico” indicando la categoría de producción orgánica aunque sin certificar oficialmente.
No obstante un logotipo de certificación orgánica protege a los consumidores contra la publicidad engañosa y es la marca de un producto orgánico genuino que ha sido auditada a lo largo de toda la cadena de producción de manera de cumplir con normas ecológicas estrictas.