12/03/2019
La tensión arterial (comúnmente conocida como "presión arterial") es la fuerza o presión que lleva la sangre a todas las partes del cuerpo. La misma, generada por el corazón, es de vital importancia, ya que permite que la sangre con sus componentes celulares puedan llegar a todas los tejidos de cuerpo mediante el tránsito por los estrechos capilares que abastecen a las células de sustancias nutritivas y gases.
Para tomar la tensión arterial se deben tener en cuenta que los valores normales serán 140/90. La primera de ellas registra la presión sistólica (aquella que se produce en las arterias cuando late el corazón) y la segunda, la presión diastólica (aquella que se registra cuando el corazón descansa entre latidos).
Si la presión sube por encima del límite normal, se produce lo que denominamos hipertensión arterial. Se trata de una enfermedad muy común en todo el mundo que afecta a más del 20 por ciento de los adultos entre 40 y 65 años y casi al 50 por ciento e las personas de más de 65 años.
En nuestro país, como sucede con gran parte de occidente, las personas no están muy concientizadas sobre el riesgo que produce el consumo excesivo de alimentos con alto contenido de sal. El mismo lleva a cardiopatías las cuales si no son tratadas oportunamente pueden conducir incluso a la muerte
Una correcta información sobre nuestros hábitos alimentarios comenzando con la lectura de los etiquetados nutricionales de los alimentos (los cuales discriminan el contenido de sodio), es uno de los puntos decisivos para tomar conciencia sobre cómo practicar una nutrición más saludable.
No solo existe el riesgo de los alimentos con alto contenido en sodio, sino que continuamente en las góndolas de casas de expendio, encontramos alimentos llamados “fuente oculta de sodio”, los cuales generalmente confunden a la gente, ya que algunos son dulces y no son fácilmente asociables a su contenido de sal. Tal es el caso de gaseosas, golosinas, jugos en polvo, helados, algunos edulcorantes, y otros que si son salados pero que también contienen sal ocultamente en forma de conservantes como enlatados, sopas en sobres y cubos.
Las personas que padecen esta enfermedad deberán tener en cuenta que deben modificar sus estilos de vida tanto en la reducción de peso si la persona superara su peso normal (la hipertensión es una patología generalizada común a la obesidad), como en la disminución del consumo de sal.
Además debe fomentarse la actividad física al igual que la ingesta de alimentos que sean fuentes de potasio, electrolito esencial para nuestro organismo, el cual regula el contenido y tránsito del sodio al interior de nuestras células, como así también moderar la ingesta de alcohol y tabaco, sustancias que provocan taquicardias, vasoconstricción y elevación de la presión.
Los gramos de sal de mesa aconsejables según prescripción como condimento, deben ser traducidos a equivalencias, las más utilizadas son: una cucharadita de café al ras: 1 gramo de cloruro de sodio (principal componente de la sal de mesa).
Otro consejo útil es evitar la utilización de sal gruesa para cocinar ya que es difícil de regural en cantidad y su uso se transforma en una práctica muy difícil de erradicar.
En el mercado encontramos sales dietéticas, las cuales son reducidas o libres de cloruro de sodio, las cuales son a base de sales de potasio (cloruro de potasio) o amonio (cloruro de amonio). Si bien las primeras no aportan nada o prácticamente nada de sodio, no pueden ser utilizadas en todas las patologías, ya que las personas que las consumen deben disponer de una buena salud renal y diuresis. Las sales de amonio no deben utilizarse en caso de trastornos hepáticos. Por último, las sales modificadas aportan aproximadamente el 50 % menos de sodio.
Tanto las sales dietéticas como las modificadas deben ser utilizadas en la comida ya servida, para no modificar su sabor por acción de la exposición prolongada al calor.
Para dar un sabor agradable a la comida y no sentirla desabrida podemos optar por diferentes alternativas que pueden darle sabores interesantes, suplementando así a la sal o disminuyendo gran parte de ella.
Algunos consejos útiles son: