05/12/2018
La Spirulina es un alga microscópica de coloración azul-verde mundialmente reconocida por sus sobresalientes atributos nutricionales. En sí constituye un alimento concentrado natural, siendo la fuente más rica de la naturaleza de vitaminas de grupo B (entre las que se destaca la vitamina B12), ácido gammalinolénico (GLA – omega-6) y la enzima de gran capacidad antioxidante Superóxido Dismutasa (SOD). Adicionalmente, casi el 70% de su peso lo constituyen proteínas muy ricas en aminoácidos esenciales –conteniendo la totalidad de los mismos– y gran concentración de aminoácidos no esenciales.
En comparación con otros alimentos, las microalgas Spirulina presentan una alta concentración de nutrientes que cumplen importantes funciones en el organismo:
Las microalgas Spirulina constituyen de esta forma un superalimento natural siendo tan significativo su aporte nutricional que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a decretado en el 2005, avalar y recomendar su utilización para corregir la malnutrición en los países subdesarrollados. El F.D.A. (Food and Drugs Administration, U.S.A.), ha aprobado y auspiciado desde 1981 su empleo como complemento dietario natural de uso masivo y sin contraindicaciones. La N.A.S.A. la ha incorporado desde la década del 80’ como parte de la ingesta de los astronautas. Finalmente, la República de China la ha declarado alimento nacional en 1992 por su contribución en la lucha contra la malnutrición.
Sus características nutricionales únicas la convierten en una base excepcional para facilitar la absorción de ciertas sustancias naturales actuando de forma sinérgica (potenciada) y conjunta en la optimización de las funciones metabólicas del cuerpo, y en la regularización de los equilibrios orgánicos. En la mayoría de los casos se ha combinado su utilización con componentes de origen natural, los cuales se presentan en baja concentración en la Spirulina, de forma tal de enfatizar su efecto sobre una determinada acción, aprovechando el aporte de compuestos relacionados o facilitadores de su absorción y utilización por parte del organismo.
Podemos dar algunos ejemplos exitosos de estos casos:
Gran parte de los estudios científicos modernos, concuerdan en la estrecha relación entre los fenómenos de oxidación celular, producidos por los radicales libres, y la mayoría de las enfermedades que atacan al ser humano.
reactivas que cumplen en el organismo la función de mantener el sistema inmunológico activo. No obstante, si su concentración es muy elevada, provocado por una sobrexigencia del cuerpo en su control, atacan a los tejidos y compuestos celulares, ocasionando daños que terminan manifestándose en enfermedades. Algunos autores afirman que más del 90% de los trastornos y enfermedades que puede padecer el organismo son atribuidas a estos peligrosos compuestos activos. La ingesta balanceada de antioxidantes (sustancias que actúan protegiendo al cuerpo deteniendo gran parte de los procesos de oxidación) permite neutralizar una elevada cantidad de radicales libres, contribuyendo en gran medida a prevenir la aparición de enfermedades y la detención de muchas otras.
Si bien la Spirulina contiene una importante cantidad y variedad de antioxidantes naturales entre los que se destacan el beta-caroteno, vitamina E, SOD, ficocianinas, y minerales precursores de enzimas antioxidantes como el zinc, cobre y manganeso, existen diversos tipos de compuestos antioxidantes en la naturaleza de mayor capacidad como la coenzima Q10, la vitamina C y algunos flavonoides.
La suplementación simultánea de estas especies, junto con las contenidas en las microalgas Spirulina, posibilitan inhibir casi la totalidad de las especies de radicales libres, aumentando la capacidad protectora del organismo en gran medida frente a los daños celulares ocasionados por la oxidación.
Anteriormente se comentó sobre el aporte de ciertos minerales por parte de la Spirulina, donde se destaca el Hierro por su elevada concentración y disponibilidad. Este mineral es fijado y utilizado por el organismo mediante una serie compleja de reacciones que involucran la presencia de compuestos como la vitamina C, la vitamina B12, el ácido fólico (vitamina B9). Si bien la Spirulina contiene una elevada concentración de vitamina B12 (una de las más significativas de la naturaleza) y ácido fólico, en algunos casos, su contribución en vitamina C y hierro puede resultar insuficiente para lograr una reposición eficaz de los valores normales durante el desarrollo de algunas enfermedades.
Mediante, el aporte balanceado en conjunto sales orgánicas de hierro altamente asimilables, y vitamina C, puede acelerarse el proceso natural de absorción corporal de este mineral revirtiendo enfermedades por deficiencia, de manera eficaz.
Existen diversas plantas medicinales ampliamente ensayadas que son aconsejadas a nivel mundial para prevenir las enfermedades y trastornos relacionados al sistema nervioso central, las cuales presentan una complementariedad excepcional entre ellas y en conjunto con las microalgas Spirulina. Entre ellas podemos encontrar el Ginkgo (Ginkgo biloba L.), el Ginseng (Ginseng panax C.A Meyer u otras variedades), y la Centella asiática (Centella asiática L. o Hydrocotile asiática L.).
El Ginkgo es aconsejado internacionalmente en los trastornos circulatorios periféricos causados por deficiente irrigación, trastornos circulatorios cerebrales ocasionales en situaciones de estrés, o especialmente los derivados de la esclerosis cerebral de la vejez. También se usa en tratamientos alternativos y complementarios del Alzheimer, Esclerosis múltiple, Esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y otros deterioros cognitivos.
El Ginseng desempeña su actividad como un adaptógeno, es decir siendo capaz de aumentar la “resistencia no específica” en el hombre y adaptándose a su requerimiento orgánico. En Alemania la monografía de la Comisión E de 1991 expresa que es utilizada satisfactoriamente para aumentar la concentración, corregir la falta de energía y la sensación de cansancio.
La Centella asiática actuando como un energizante natural. Colabora en el estímulo de la memorización y en los delicados mecanismos que involucran a los procesos de cerebración.
Si bien dichas plantas presentan mecanismos de acción diferentes, por lo general su consumo simultáneo conduce a una complementariedad en su acción de prevención de las enfermedades que atacan al sistema nervioso central.
La Spirulina, presenta una composición formidable de aminoácidos, vitaminas, minerales, ácidos omega y enzimas, que en conjunto cumplen una labor decisiva en la optimización de las funciones metabólicas y orgánicas, facilitando de forma conjunta la acción simultánea de otros componentes naturales.